Definición de fe

Heb.  11:1  Ahora bien, la fe es la certeza  de lo que se espera, la convicción (demostración) de lo que no se ve.  Y sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que recompensa a los que Lo buscan. (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)

“¿Qué es fe? Es la confianza cierta de que algo que queremos va a suceder. Es la certeza de que eso que esperamos esta esperándonos, aunque no podamos verlo  delante de nosotros. Muchos hombres de Dios alcanzaron fama por la fe”. “Tú nunca  complacerás a Dios sin fe,  Cualquiera que quiera venir a Dios  tiene que creer que hay un Dios  y que el recompensa a aquellos que sinceramente lo busca                                      (The living Bible, parafraseada)

“La fe es la confianza  que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver .Por su fe,  la gente de Antaño gozo de una buena reputación” De hecho,  sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que existe y que el recompensa a los que le buscan con sinceridad” (B. Vida Abundante)

El concepto “fe” es posiblemente el único que la Biblia define de una manera académica. El escritor no liga la definición a una circunstancia de la fe sino al concepto mismo. Quien amarre este vocablo a alguna circunstancia lo hace bajo su propia responsabilidad, pero la Biblia no lo hace.  Esta es una definición genérica de la fe. No nos determina esta escritura a qué clase de personas se refiere en cuanto a su condición espiritual o su posición de fe.

En el verso seis se nos puntualiza que para  acercarse a Dios y agradarle es necesario tener fe. No dice esta escritura, como algunos parecen leer, que por tener fe ya de hecho lo agradan. Más bien nos dice que los que creen tienen la posibilidad de agradarle: “Porque sin fe es imposible agradar a Dios”. Lo contrario de esta premisa seria “Con fe es posible agradar a Dios”.

Según estos versos es necesaria la creencia en la existencia de Dios y en su bondad para siquiera tener la posibilidad de agradarle. Creo que es una consideración lógica y  razonable ya que quien no crea que Dios exista mucho menos intentara agradarle ni tampoco creerá que sea bueno un ser que no existe.

No afirman estos versos que el mero hecho de estar convencidos de lo que no vemos lo hace real o que  porque esperemos algo de hecho nos acontecerá. Esto sería materia de una consideración diferente.

Solo dice eso: Que fe es estar convencidos y esperanzados.

La Biblia lo que si afirma es que el hombre tiene fe y dependiendo de cómo la ejerza o donde la ponga hará la diferencia en los resultados.

En realidad el meollo de estas afirmaciones es si el hombre posee fe o si por el contrario tiene que recibirla o se la tienen que crear por algún medio.

Cuando el escritor dice: “debe creer” supone que el hombre de por si tiene esa posibilidad. Esta misma consideración la encontramos en varios pasajes de las sagradas Escrituras:

Heb.  4:2  “Porque en verdad, a nosotros se nos ha anunciado las buenas nuevas, como también a ellos. Pero la palabra que ellos oyeron no les aprovechó por no ir acompañada (mezclada) por la fe  en los que la oyeron.

Rom 10:13-14  porque: “TODO AQUEL QUE INVOQUE EL NOMBRE DEL SEÑOR SERA SALVO.”

¿Cómo, pues, invocarán a Aquél en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en Aquél de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?

Rom 10:16-17  Pero no todos obedecen al Evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Luego la fe es por el oír; y el oído, por la palabra del Cristo.

Es obvio, al leer estas escrituras, que aquí se está hablando de creer en aquel que es anunciado en quien no se puede creer sino se ha oído de Él. Porque como dice: ¿Cómo creerán en quien no han oído? El anuncio no les hizo creer sino que les dio la posibilidad de poner su fe en ello.

Abraham no fue justificado solo por creer, sino por creerle a Dios: “Rom. 4:3  Pues ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Asi que el hombre ejerce su fe.

Rom 11:19 – 20  “Dirás entonces: “Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado.”

Muy cierto. Fueron desgajadas por  (falta de fe) su incredulidad, pero tú por la fe te mantienes firme. No seas altanero, sino teme;

Rom 4:22 -25  “Por lo cual también le fue imputado por justicia.

Y que le fue imputado, no fue escrito solamente por causa de él,

Sino también por nosotros, a quienes será imputado, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús nuestro Señor; el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación. Justificados, pues, por la fe,    (creemos en el que levanto de los muertos a Jesús) tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.                                                             Rom 5:1

El cristianismo ha debatido esta problemática desde siempre. Fue Calvino quien abandero lo que se ha llamado “la doctrina de la predestinación”. Claro está que cuando se habla de la predestinación se hace referencia a la idea de Calvino porque en la Biblia si se habla de una predestinación pero diferente a la que este teólogo propuso.

 

La Soberanía de Dios

Con todo y que la soberanía de Dios es un tema bíblico indiscutible Dios se ha impuesto sus propios límites porque no es un déspota ni un tirano. Si la voluntad de Dios se presentara de forma inexorable, entonces todo el mundo seria salvo porque la Biblia dice:  2ª.Pe 3:9  “El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”.

Cuando una persona exagera esta cualidad de Dios olvidando que Dios mismo ha establecido “reglas del juego”, entonces cae en despropósitos como a atribuirle a la voluntad de Dios todas las cosas malas que pasan en el mundo y todas las injusticias. Pero Dios se queja y dice: “Si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera Israel andado…”  Salmos 81:11 – 12.

Y añade: “Si quisieres y oyereis, comeréis del bien de la tierra”.            Isaías 1: 19

Pero bastaría leer todo el libro de Isaías o toda la historia antigua para darnos cuenta que el hombre ha gozado de autonomía para oír o ignorar la palabra de Dios y de hacer o de no hacer la voluntad de Dios.

 La Naturaleza de la Fe.

La fe tiene una peculiaridad y es que es solo un instrumento. Cobra vida o la pierde dependiendo de su objeto.

Una fe es viva si su objeto es Dios. Pero si su objeto es el hombre, la Biblia dice que “maldito el hombre que confía en el brazo del hombre”. También dice que si ponemos nuestra fe en Cristo resucitado y  Cristo no resucito “Nuestra fe es vana” Asi que depende de en donde pongamos nuestra fe  que esta adquiere trascendencia

 

 

Alvaro Torres

 

 

 

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